Real Plaza: ¡No queremos tus condolencias, a la cárcel y confiscación de bienes ya! ¡La empresa privada y la corrupción matan!

Desde la rabia y la tristeza asistimos incrédulos a una nueva tragedia. Centenas de familias acuden con la finalidad de disfrutar el poco remanente que les queda de sus ingresos a un centro comercial que ofrece diversión para grandes y chicos, el Real Plaza de Trujillo y ¡se les cae el techo encima! Correrías, gritos, llantos, búsquedas desesperadas, solidaridad también de los otros asistentes que estaban en mejores condiciones. Absortos todos hacen lo que pueden. Después llegarán los bomberos, las ambulancias, personal de salud, las autoridades… después.

Con el nudo en la garganta sabemos que hay, hasta ahora, seis fallecidos, una niña de 8 años entre ellos (en el patio de comidas, lugar de la tragedia, había un área de juegos para niños), más de 70 heridos, algunos de gravedad, otros con extremidades amputadas, pero también muchos cuerpos bajo los escombros, no sabemos cuántos, con poca esperanza de que estén vivos.

¿Qué pasó? Hay un antes, por supuesto. El año 2016 el poderoso grupo económico INTERCORP, dueño del centro comercial Real Plaza de Trujillo, inaugura la ampliación del mall, incluyendo su patio de comidas, luciendo un espectacular techo. Para llegar a ese momento tuvieron que pasar por la aprobación de las nuevas construcciones por parte de la autoridad Municipalidad y de Defensa Civil, quienes también tendrían que haber dado el visto bueno después de la entrega de la obra. Inretail Properties Managment, fue la empresa que se encargó de la ampliación, se habla de una empresa argentina que hizo el diseño del techo colapsado y otra que ha construido, que podría estar bien hecho el diseño, pero no la ejecución, generalmente por ahorrar costos.

El asunto es que se consiguieron los permisos para que la ampliación abra sus puertas al público, ¿con coimas de por medio? Con el historial de corrupción de las entidades del Estado, INDUCIDA POR LA EMPRESA PRIVADA, un gran sector de “opinólogos” apuestan por esta posibilidad. Incluso más de uno recuerda ahora al alcalde de la ciudad que cerró el Real Plaza en el año 2023 y ahora desde la clandestinidad (porque tiene que cumplir sentencia con pena de cárcel) dice que siempre creyó que ese centro comercial tenía que demolerse todo. Sin embargo, ese mismo exalcalde fue el que autorizó su reapertura, pues consideró que había levantado todas las observaciones y ninguna se refería a las estructuras del techo del patio de comidas y ni a ninguna estructura. El asunto era hacer productivo ese local en el que se invirtieron millones de dólares.

En el tema de identificar responsabilidades encontramos un tercer elemento: el mantenimiento del techo. Por la radio escuchamos que en nuestro país no hay reglas claras respecto a la exigencia de un diseño de mantenimiento de obras con acceso al público. Los representantes del Real Plaza exhiben que en el año 2023 levantaron todas las observaciones que se hicieron al local, referidas solo a instalaciones eléctricas, y que en noviembre de 2024 pasaron con éxito otra inspección que las autoridades municipales hicieron. Pero el techo de cobertura ligera (es decir, que no debe soportar mucho peso) estaba lleno de agua, como se pueden ver en los tristes videos que la gente hizo de forma espontánea en el momento del fatal evento. Con normas legales o no, para cualquier persona con un mínimo de cuidado sabe que tiene que drenar un techo para que no colapse.  

Error de diseño, o de construcción o de mantenimiento, lo que ha pasado es una clara responsabilidad empresarial contra la vida y la salud del pueblo trabajador y sus niños inocentes. Sin embargo, de la justicia capitalista poco podemos esperar, dado que su principio no es la verdad sino la protección de la propiedad privada, tomando como chivos expiatorios a funcionarios corruptos que solo son los sicarios de la CONFIEP. ¡CÁRCEL A EMPRESARIOS CORRUPTORES Y SUS FUNCIONARIOS CORROMPIDOS! ¡BASTA DE OCULTAR Y PROTEGER A LA PATRONAL!

Esta tragedia tiene nombre: la codicia desmedida propia del capitalismo, así nomás, sin apellido (“capitalismo inhumano”, “neoliberal”, “rapaz”) porque es consustancial a ese sistema económico su sordidez. No es suficiente, señores de INTERCORP, que se hagan cargo de los gastos de enfermedad y de sepelios de las víctimas actuales, como han salido a decir muy orondos. La Real justicia será la cárcel, incluyendo a su socio mayor Carlos Rodríguez-Pastor, el hombre más rico del país, que nunca más hagan empresa, pues no solo matan a sus trabajadores con sueldos de hambre o haciéndoles trabajar en condiciones ultra riesgosas (los trabajadores del patio de comidas han sido las principales víctimas), o utilizan su monopolio farmacéutico para hacer su agosto con la pandemia; sino que matan a sus propios clientes, personas que solo querían divertirse un poco, compartir en familia o con amigos, o con la enamorada que terminó muerta. ¡Capitalismo nunca más! ¡Solo el socialismo es capaz de salvar a la humanidad de estas muertes evitables!

¡CONFISCACIÓN YA DE TODOS LOS BIENES DEL GRUPO INTERCORP!

¡ESTATIZACIÓN SIN PAGO Y BAJO CONTROL OBRERO Y POPULAR DE TODOS LOS CENTROS COMERCIALES!

¡ABAJO EL CONGRESO PATRONAL Y LOS GOBIERNOS CORRUPTOS DE CÉSAR ACUÑA Y DINA BOLUARTE!

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